Un año más la Campa de la Magdalena vivió tres noches de música, fiesta y un poquito de lluvia, que no hizo parar la música en la última jornada del festival. Tres días en los que hubo tiempo para todo, sol, playa, música, fiesta, lluvia, paraguas, chubasqueros de colores, y es que amigos, en el norte somos así, lo tenemos todo incluso cuando menos se lo espera uno.